Foto de rodolfo taboada

Si, una semana después escribo sobre lo que fueron mis fiesta de fin de año. Un post enteramente personal… advertidos están.

Nuevamente pase navidad y fin de año en un pueblito cercano a Morelia. Bastante tranquilo, lo cual significa una especie de arma de doble filo para mi. Por un lado, existe el típico cliché chilango de huir de la ciudad por todo su desmadre. Y por el otro… que no hay nada! la calma es muchísima y el tiempo pasa lento.

Y con el paso del tiempo, el pueblito a dejado de oler a ‘pueblito’. Recuerdo que cuando iba de niño, el olor era tan característico como lo es el del metro chilango. Antes la gente cuidaba a sus animalitos y vivia de eso (aparte de la típica cerámica). Ahora son exportadores de mexicanos. Y bueno, se nota… ya hay calles pavimentadas, las letrinas están en peligro de extinción y 9 de 10 ‘chavos’ son cholos. Una cosa por otra, pues.

Y si, ya se necesitaba un respiro de aire fresco (cliche mood). Eso de caminar ‘sin rumbo’ en la noche rlz. Las enchiladas suizas del ‘rey de las carnitas’ en Quiroga, rulean sobre todas las cosas. Janitzio no rulea, pero bueno, esta chido para salir a pasear. La cerámica del pueblito también rulea. Que no surtan ipods nano de 4gb a 1000 en los ‘comercial mexicana’ sucks. Y gacho (ofertota!). Los anuncios de radio a medio día de Teibols rlz (sexo en vivo! lesbian show! nachas cluuuuuuuuuuuuuub!)

Noche buena fue familiar y pues… tranquila. No podría ser de otra forma. Al menos mi familia no es de grandes fiestas y la música sonando hasta que el gallo suena. Ja, por error se adelanto la cena y pues todo acabo mucho mas temprano de lo planeado. No hay problema! Bueno, solo el hecho de dormir en un cuarto que da a la calle y escuchar todo el desmadre.

Año nuevo fue aun mas familiar y menos tranquilo. Ya saben, invitando al familiar ‘alma de la fiesta’ ya se anima mas la cosa (digo, de vez en cuando no hace daño). Lastima que me dio un pinche dolor de cabeza que me mando a la cama temprano (y bendita sea la pastilla que a la media hora me levanto aunque sea a cenar). Creo que fuera de las típicas uvas, no hubo mas rituales extraños. En la calle, no hubieron cohetes, la tradición dicta sacar la(s) pistola(s) mas pedorras y disparar hasta el amanecer. Y algunos hasta la noche siguiente….

Y bueno, dos días después estaba viendo como caía aguanieve en la carretera a Toluca…