Justo al terminar Resident Evil 4, me seguí con Silent Hill. Ya lo había jugado, pero lo deje a medias (y ni eso, me había quedado en la escuela). Esta vez, era la buena.

Claro, actualmente ya hay alta resolución y gráficas muy detalladas, pero cuando salió el primer Silent Hill, pues no había mucho de eso. De hecho, Silent Hill es un juego feo gráficamente. Pero eso no importa mucho debido a la calidad final del juego.

La historia, por si no se la saben, comienza cuando Harry y su hija van por la carretera, cuando de pronto Harry ve a una niña a mitad de la carretera, lo que ocasiona que el carro vuelque. Cuando retoma el conocimiento, se da cuenta que su hija ha desaparecido y comienza a buscarla en la desolada Silent Hill.

A partir de aquí y hasta que se acaba el juego, la historia ‘interna’ es confusa. De pronto se aparece uno que otro habitante para confundirte mas. Pero bah! si aguantamos Lost, Silent Hill… bueno, no… ahí se van.

Pero bueno, poco a poco y fijandose en los detalles, se va desvelando la historia. Que de todos modos, sigue siendo un tanto… rara. Buena… pero rara. Y bueno, ya tomando en cuenta ‘que pasa’ se puede ir atando cabos. Como por que hay niños muertos tratando de eliminarte, o por que de repente la ciudad se oxida. Eso me gusto mucho, una onda psicológica bien clavada.

Al contrario que con Resident Evil 4, este juego se me hizo bastante corto. No recuerdo bien cuanto tarde en acabarlo, pero no me paso como con RE4, que sentía que ya había acabado unas escenas antes, ja. De hecho, recuerdo que una noche me la pase jugando casi hasta acabarlo. Y no me peso, ja!

Algo que no me acaba de gustar de los Silent Hill, es como te ponen a recorrer cantidades tremendas de ciudad en las que la mayor parte del tiempo, no pasa nada. Corres y corres y corres y sigues corriendo para llegar de A a B. Igual y eso es el ‘factor’ para muchos, pero a mi me acaba aburriendo.

Muy buen juego, aunque lo mejor estaba por venir